EL PATRIMONIO, UN MOTOR DE DESARROLLO PARA LA CIUDAD AL QUE HAY QUE ENGRASAR

El Patrimonio, un motor de desarrollo para la ciudad al que hay que engrasar.

La ciudad de Ávila lleva décadas siendo un foco de atención para el turismo patrio y, cada vez más, para el turismo internacional. La estacionalidad se va rompiendo y cualquier fin de semana, se puede ver movimiento en las demasiado solitarias calles del centro histórico. Ya nadie debería dudar que el turismo es el motor que impulsa la capital y que la posibilidad de convertirse en un foco industrial por la proximidad a Madrid, se diluye en el Puerto de los Leones.

Al turista le ofrecemos monumentos y patrimonio, gastronomía y cocina en miniatura, mucha espiritualidad y unas pinceladas de eventos. Como cualquiera de nosotros cuando hacemos turismo, vamos eligiendo aquello que es más a nuestro gusto, seleccionando lo que por interés, por tiempo y otros factores nos conviene. Por ello, la oferta debe ser amplia y con muchas posibilidades, para no defraudar a aquel que busca en Ávila un lugar de esparcimiento y está dispuesto a dejar su dinero en este intento.

Quizás los padres con niños echen en falta visitas para los más pequeños mientra que a aquellos a los que interese la historia, un Museo de la Ciudad. O indicaciones en japonés y chino por parte de los visitantes de estas nacionalidades. El turismo es una industria en evolución constante, que debe reconvertirse en función de la demanda. Y esta evolución no debe ser únicamente un asunto de los responsables políticos, todos debemos involucrarnos y aportar nuestra contribución aunque sólo sea siendo amables con el forastero y no increpándoles cuando nos hacen conducir demasiado despacio por la Ronda. También es importante que el abulense se sienta orgulloso de su ciudad, que lo muestre con cariño y que participe y organice para vitalizar la vida cultural de la urbe.

Y no nos debemos llevar a engaño con que la oferta monumental ya está cerrada: quedan palacios, conventos, rincones por adecuar, algunos en estados deplorables que deben ser recuperados y adecuados a fines útiles, con imaginación, para seguir aumentando una oferta de calidad. El patrimonio es un motor fundamental de nuestra economía y debe engrasarse continuamente.

Jorge Díaz de la Torre. Castellum S. Coop.

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TALLER DE ARQUEOLOGÍA Y MISTERIOS DEL PATRIMONIO DE ÁVILA

Buenos días, en esta entrada del blog os vamos a dejar información sobre los talleres que impartimos a los más jóvenes, así como de las fechas de las reuniones informativas que van a tener lugar.

Cualquier duda no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Taller de “Arqueología y Misterios del Patrimonio de Ávila”

Taller de “Arqueología y Misterios del Patrimonio de Ávila”

Taller de “Arqueología y Misterios del Patrimonio de Ávila”

Taller de “Arqueología y Misterios del Patrimonio de Ávila”

Taller de “Arqueología y Misterios del Patrimonio de Ávila”

REUNIONES INFORMATIVAS

GASTOS

CURSO ASOCIACIÓN DE VECINOS PUERTA DEL ALCÁZAR

A lo largo del segundo trimestre de 2014 , hemos tenido el placer de impartir el curso “Misterios del Patrimonio Abulense” a un nutrido grupo de socios de la AAVV El Alcázar. La idea inicial era mostrar elementos clave del patrimonio de nuestra ciudad desde una perspectiva diferente, alejada de los estereotipos.

De forma teórica se dieron charlas sobre la Historia de la Arqueología de la capital, los descubrimientos más llamativos o cómo había evolucionado el Grande a lo largo de la Historia. Pero el grueso del curso consistió en patear el centro histórico, rodear la muralla en su perímetro exterior o visitar el Museo Provincial o los Hornos Postmedievales. Excepto algunos lugares concretos, eran sitios conocidos por todos pero se trataba de explicar su origen  o su evolución “in situ” y apreciar detalles en los que, los cientos de veces que habíamos deambulado en la Puerta del Alcázar, la fuente de la muralla, lo que podía quedar de la iglesia de San Isidro o lo cipos musulmanes que todavía restan en San Nicolás fueron “descubiertos” para sorpresa de los asistentes.

Además, nos trasladamos hasta el Dolmen de Bernuy Salinero y a la localidad de Urraca Miguel, uno de los conjuntos de arquitectura popular mejor conservados de la comarca. De vuelta, apreciamos la trayectoria y lo que resta (arquetas y fuentes) de la antigua traída de aguas que, desde los manantiales de Las Hervencias, desembocaba en varios puntos de la ciudad. Así mismo, visitamos el castro de Las Cogotas y, en Cardeñosa, el Centro de Interpretación del castro y su iglesia parroquial.

Para nosotros ha sido una experiencia enriquecedora tanto por la excelente acogida mostrada como por el factor de que el alumnado era abulense de nacimiento o de adopción y las décadas vividas en la capital, hacía que conocieran cada rincón desde una visión personal, con detalles que a nosotros se nos escapaban. Incluso, en el caso de los edificios desaparecidos, algunas personas podían hacer una descripción detallada del mismo ya que habían correteado de niños por sus dependencias o habían asistido a clase en unas aulas improvisadas allí montadas. Esos recuerdos hacen que el patrimonio se recargue de vida, que los monumentos no sean continentes vacíos de contenido sino que se pueda apreciar como han ido teniendo un uso y que han formado parte de la vida de cada persona de una forma diferente.

Jorge Díaz de la Torre. Castellum S. Coop.

FIELATO, TENERÍAS Y ARA ROMANA

9. Fielato

Se remonta a la Edad Media y se trataba de un pequeño edificio adosado al torreón de la Puerta del Río donde se controlaba el paso de aquellos que accedían por el puente a la ciudad. Allí se tributaba por los productos que se pretendía introducir en la ciudad.

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10. Tenerías

Complejo artesanal dedicado al curtido de las pieles, en funcionamiento desde finales del S.XIV- principios del S.XV. La actividad cesa en el último tercio del S.XVII, coincidiendo con la crisis social y económica de la ciudad de Ávila. Será sellado mediante el aporte de una espesa capa de cal. A lo largo de los SS.XVIII-XIX se irá colmatanto el espacio con importantes paquetes de relleno, convirtiendo la antaño zona industriosa en un lugar hortofrutícola.

Los restos atribuibles a las antiguas tenerías comprenden un área aproximada de uno 500m cuadrados. La planta muestra varios entramados constructivos con hasta 6 estancias, 4 de ellas perfectamente definidas, 4 piletas de uso hidráulico asociadas a dichas estancias, un espacio atribuido a una calle, y, finalmente, varias canaletas (de ladrillo y de piedra) dedicadas a la distribución del agua.

En el interior de algunas estancias se han hallado hasta 26 contenedores, que reciben diversos nombres en la jerga del oficio curtidor: pozos, noques, albercas, pipas, según sean los materiales en los que están construidos o según su función dentro del proceso productivo. Los más abundantes son los de cerámica (21).

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11. Ara romana en la Iglesia de San Segundo

Este ara, una estela funeraria, apareció al desmontar la escalera del acceso a la zona inferior alrededor de la Ermita y es del S.II d. C.

La inscripción dice:

Jupiter Óptimo Máximo. Áper Amei Fufla. Hijo de…

Se trata de una inscripción dedicada a Júpiter pero sin conservarse el nombre del fallecido.

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FÁBRICAS DE LA LUZ Y DE HARINAS

7. Fábrica de la Luz

Edificada en 1894 a partir de un proyecto del arquitecto Isidro Benito Domínguez. Nave y chimenea con protección estructural. La otra nave, de propiedad municipal.

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8. Fábrica de Harinas

En la primavera de 1787, el embajador de España en París (Conde de Aranda), remite a nuestro país las propuestas de un fabricante inglés, John Berry, que desea establecer aquí una manufactura completa de algodón.

La Real Hacienda acepta y Berry visita algunas ciudades españolas, escogiendo Ávila como sede de la futura fábrica, y el rey Carlos III decide construirla.

Para su construcción se compra un molino harinero que había en la zona sur de la ciudad, a orillas del río Adaja. Este molino tenía muelas y pertenecía a la comunidad de los Padres Benedictinos del monasterio Santa María la Antigua, situado extramuros de la ciudad, aunque una de las muelas era propiedad del Cabildo de la Catedral.

Se realizaron importantes obras y así, después de derribar el molino, se construyó la “Casa del Puente”, un bello edificio en el que destacaba sobre todas sus dimensiones, la altura. Aquí estaba instalada la maquinaría.

Para recoger el agua del río se hizo un presa, que en un principio presentó algunas dificultades, ya que en la primera riada cogió la cal fresca y el agua comenzó a filtrarse por varias partes, por lo que tuvo que ser reparada.

El agua recogida por la presa proporcionaba la energía hidraúlica necesaria para mover toda la maquinaria y- según consta en el “Madoz”- sabemos que producía una fuerza de dieciocho caballos. La maquinaria se terminó de instalar en agosto de 1790.

Trabajaron en la construcción dos arquitectos abulenses: Don Ceferino de la Serna y Juan de Mendina, aunque la obra fue finalizada por el arquitecto de la Casa Real Don José de la Vallina.

La Real Fábrica de Algodón constaba de las siguientes dependencias: los telares y la dirección, que estaban instalados en el edificio que hoy es Palacio de Justicia, y la parte destinada a los tintes, oficinas, blanquería y otras viviendas, que se hallaban en la llamada Villa de la Serna.

Todas estas obras quedan terminadas en diciembre de 1791, aunque ya antes se había comenzado la producción, aprovechando los edificios que iban siendo acondicionados. Por fin, en el año 1792, se presentan al Rey, para su examen, lo primeros géneros manufacturados de la fábrica.

El comienzo de la producción fue lento, pero la fábrica realizaba todos los trabajos de la manufactura, pues comprendía todas las operaciones necesarias, desde el tratamiento del algodón, en estado de materia prima, hasta el estampado de las telas.

Si bien es verdad que en su etapa inicial, bajo la dirección de J.Berry y T. Milne, supone un revulsivo para la ciudad al emplear, directa o indirectamente, a la octava parte de su población, las dificultades comienzan a la hora de colocar las telas en el mercado, a pesar de utilizar para ello dos almacenes estratégicos: uno en Madrid (lugar de residencia de la Corte) y otro en Cádiz (puente comercial con América).

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Muestras de telas de la Real Fábrica de Algodón.

Las dificultades del mercado con América, la baja competitividad frente a los productos ingleses, entre otras causas, impidieron su rentabilidad y así, lo que primero fue una manufactura estatal, dependiendo de la Real Hacienda, trascurridos diez años de escasos beneficios, se decide traspasarla a un particular: el ingeniero canario Don Agustín de Bethancourt.

En el año 1807 se hace cargo de la fábrica el inglés Ingram Wins, que reduce al mínimo las actividades de la manufactura durante los años de la Guerra de la Independencia.

A partir de 1817, un prestigioso industrial segoviano, Ortiz de Paz, se hace cargo de ella, abandonando el algodón para transformarla en fábrica de lanas.

Don Francisco Mazarredo, en el año 1830, recibe la fábrica, junto con el encargo de intentar revitalizar la industria textil abulense, utilizando el lino en lugar de la lana.

Continúan los cambios en la fábrica, pasando posteriormente a ser fábrica de harinas en 1862, con el nombre de “Santa Teresa”, propiedad de Don Francisco Ramírez. En 1924 sufrirá un primer incendio que la destruye parcialmente pero será el acaecido en 1984 el que deje el edificio en un estado más precario. En el año 1998 es demolida.

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CEMENTERIO MUSULMÁN

El conocimiento de la existencia de la antigua necrópolis árabe venía de antiguo. En su obra de 1607, Ariz recoge:

“Y así parece que en tiempo en que los moros habitaron España, particularmente los que estaban en esta ciudad, tenían entierros fuera de ella en un campo muy grande, cercado, junto al río Adaja,… en el cual se hallan más de dos mil pilarcitos, labrados en redondo, de a vara cada uno, y en algunos medias lunas, y en otros estrellas y letras. Los cuales ponían empinados encima de cada sepultura, y les servían de asiento y señal de cuantos yacían enterrados, y a hacer sus ceremonias. Estos pilarcitos son tantos, cuando se ven en la pared y cerca de los heredamientos que van de la ciudad a S.Espíritus a la mano derecha, saliendo de la Puerta Toledana”

El mayor hallazgo relativo a esta minoría es la del gran cementerio musulmán (“Pared de los Osos”), en un espacio comprendido entre carretera de Burgohondo, Calle de Ali Caro y Calle de la Mina. Entre los años 1998 y 2002 hasta cuatro equipos excavaron este lugar, localizándose una Maqbara mudéjar (Finales S.XII-S.XVI: Edicto de Conversión). Se exhumaron más de 4000 enterramientos en 3 niveles. Depositados en fosa simple y en posición de decúbito lateral derecho, son orientados SO-NE con el rostro mirando a La Meca con un nivel inferior en el que se superponen otros dos niveles de tumbas. Las inhumaciones del 2º y 3º nivel se orientan mirando a La Meca. No contenían ajuar, siguiendo la doctrina jurídico-religiosa de Malic ben Anas. Algunas tumbas quedaban indicadas al exterior mediante cipos.

cementerio musulman

Los cipos hubieron de ser abundantísimos como demuestra que la zona recibiese el nombre de Pared de los Osos, derivación de Pared de los Huesos. Prueba de ello es que, varias tapias de las que delimitaban las huertas preexistentes, apareció un buen número de ellos. La mayor parte de los aparecidos se han ido depositando en el Servicio Territorial de Cultura de Ávila. Además, un buen número de los mismos, han sido reutilizados para los más variados fines en obras de mampostería, de balizado o como simples mojones. Especialmente significativa es la gran densidad existente en la zona de San Antonio. Su presencia junto a alguna otra referencia, ha servido para elucubrar sobre la existencia de esta área de otra necrópolis musulmana.

Otra posible necrópolis se pudo ubicar ligeramente más al norte que la principal de San Nicolás, próxima a la Puerta de la Santa de la muralla abulense. En este caso, cabe pensar que la documentación realmente esté aludiendo a la anterior Pared de los Osos ya que se situarían muy próximas una de otra

PORTADA, TORREÓN MUDÉJAR Y LA GRAN NORIA

3. Portada

En la calle Empedrada, 10 se conserva una portada de clara raigambre musulmana: puerta en arco de herradura, construido con ladrillos, enmarcado por alfiz, con friso corrido ornamentado mediante único motivo de ataurique que se repite. Sin duda es una de las huellas más patentes de la presencia musulmana en la ciudad pero, como en el caso de artesonados y soluciones decorativas a partir de ladrillo en ciertos edificios, se trata de elementos que fueron un “encargo”. Por ello, es posible que esta portada no respondiese a que se tratase de una casa ocupada por un árabe.

Otros ejemplos de elementos arquitectónicos de clara raigumbre árabe se dan en diferentes conjuntos edilicios de la ciudad pero siempre bajo un claro patrocinio cristiano por lo que no cabe considerarlos como una muestra cultural de esta etnia.

4. Torreón Mudéjar

Localizada en la calle Empedrada, se trata de una torre de apariencia mudéjar aislada de un patio, rodeada de edificaciones. Se considera que pudiera tratarse de una torre musulmana del S.XV.

5. La gran noria

Se asentaría sobre rellenos que se colmataron los restos previos allí existentes, tras el abandono de la zona de la población morisca.